Espiritualidad

Día 16: Tráeme aquí a tu hijo

Llévale tus preocupaciones directo a Él.

Oración

María Magdalena, acompáñame por este caminar para que al distinguir mis heridas no dude que a través de mi oración puedo unirme a Jesús y ser sanada.

Reflexión

Lo que fue en tu historia, no va a desaparecer, siempre será y siempre estará pero la diferencia es cómo es que se queda en ti.

Dejar tu historia como heridas o como cicatrices es gran diferencia y solo conectar con ese pasado y verlo ahora no desde el dolor sino cómo una oportunidad de aprender algo.

A veces no es esa circunstancia o herida la que sigue doliendo o sucediendo, sino que la has echo perenne, ya te has acostumbrado a vivir con ello y cuando no lo tienes, buscas la manera de volver a sentirte así.

Si llevas tiempo con ansiedad, cuando te encuentres en una situación que sea de paz, te va a faltar esa ansiedad y si es ya una costumbre, tus acciones si no eres consciente de ello, van a estar orientadas a generarte ansiedad.

Una de las heridas que se hacen incluso sin que tus padres nunca te hayan abandonado es el abandono en si, porque el simple hecho de haber salido del vientre de tu madre, abandonaste tu seguridad de un lugar donde conocías, cómodo y que te daba todo cuanto necesitabas y al nacer lo abandonas para llegar a un mundo donde sientes frío, miedo, y tus necesidades ya no son de inmediato satisfechas, abandonaste para llegar a algo desconocido. Esa herida se tatúa en el corazón y más tarde, cuando te sientes amada, con todas tus necesidades satisfechas resulta que sientes el impulso de hacer más, que te va a llevar una vez más a abandonar tu bienestar y el paraíso en el que te encuentras.

Conectar tus emociones con tu historia te hará comprender el porqué que tanto buscas y va a disminuir la intensidad de esto que no te permite estar en armonía.

Cuando no pones tu atención en las acciones y actitudes que estás teniendo frente a una determinada situación hace que si tienes una herida “encapsulada” no es tanto la situación actual que vives lo que causa ese dolor sino que hace que esa herida se agrande.

Quizá surjan dudas si serás capaz de afrontar ese dolor, y no es si puedes o no, es si crees que puede sanar.

¡Si puedes!!Todo es posible para el que cree.

Cuando el dolor es grande, sola no puedes, si lo compartes con Aquel más grande que tú es cómo podrás.

En Marcos 8, 17-23 nos da la respuesta, todo aquello que te molesta, todo aquello que está mal y que te duele llévaselo y no dudes en que todo es posible.

Entrar en tu interior puede provocar que sientas resistencia, un signo de querer dudar y alejarte, ese es el momento donde más tienes que creer, y acercarte a Él.

No es poner a prueba a Dios para ver si puede o no, es creer en Sus promesas para aceptarlas y vivirlas como Él las pensó para nosotros.

Cuando tienes dudas sobre Quien te creó, es momento de incrementar tu tiempo de oración y lo que te estás diciendo a ti misma, intensifica en lo que crees.

Si crees, cree. No dudes que ahí no es.

María Magdalena cuando los apóstoles tenían dudas, ella siempre les decía, “cómo nos lo enseñó mi Rabunni, cómo Jesús lo dijo”. Ella siempre ponía como referencia a Jesús para tomar sus decisiones, le seguía y lo acompañaba por tanto ella siempre estaba acompañada por Él.

Acciones

Eso qué pasó en tu pasado, hoy te enseña algo, si a ese recuerdo la pasas por los 5 pasos para mejorarlo:

identifica qué es lo que te dolió: culpa, ansiedad, miedo, enojo, tristeza, inseguridad…

clasificas qué genera eso que te duele (aquí aparecen tus heridas de la infancia, el legado familiar, son las cápsulas del pasado)

Ordenas cómo lo expresas (lo qué haces en el presente si hay una circunstancia similar a la que tuviste en tu infancia)

Limpiar para qué sigo teniéndolo en mi, que beneficios me da, cuál es el placebo que me da

Práctica si quieres seguir haciendo y respondiendo así o quieres cambiarlo y acércate a pedir ayuda para lograrlo, no viniste al mundo sola, sino por la unión de dos.

Hoy elige no ser omnipotente, elige unirte al Omnipotente para que tus acciones y actitudes salgan del corazón que te dio y no desde el que tú has creado.

Haz en este momento una oración desde tu corazón, cierra tus ojos, centra tu atención en tu corazón físico, ese que late sin que tú se lo ordenes, y expresa eso que sientes, cuéntale eso que te duele, apapáchalo y pide a Ese en quien tú crees que sabe ese dolor que haga que el

Amor que sientes dra mayor que ese dolor.

Llévale a Él tus preocupaciones, a tu niña que guardó y encapsuló aquellas heridas.

Reencuentro

¿Qué me hace dudar de la posibilidad de sanar ese dolor que lleva tiempo en mi corazón?

¿Qué me hace no querer separarme de ese dolor?

¿Soy sorda y muda ante mi propio dolor y no lo reconozco tanto que no pido ayuda?

¿En Quien y qué voy a creer hoy?

Con tus Fortalezas y una Intención adecuada desde el Amor vas a Transformar tu entorno y lograrás los anhelos del corazón.

Te fue dado un libre albedrío, libertad para elegir, úsalo para elegir que dejar hoy en tu corazón y mente. 40 días de la mano de #mariamagdalena #energiafemenina

Nota: te recomiendo tener una libretita pequeña que lleves contigo a dónde vayas y anotes lo que vas recibiendo en tu ♥️

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